Publicado 12 octubre 2026
Relleno de cojín en un tubo
Un experimento expansivo
En la década de 1980, el diseñador Gillis Lundgren tuvo una ingeniosa idea para ahorrar espacio y costes al transportar cojines. En colaboración con químicos, IKEA desarrollaría un nuevo tipo de material de aislamiento expansivo que podía aumentar rápidamente hasta 35 veces su tamaño original. Esto permitiría a los clientes rellenar todo, desde cojines decorativos hasta cojines de sofá, con un mullido acolchado.
Se convirtió en uno de los muchos experimentos atrevidos que no tuvieron éxito en la práctica, pero que tal vez sentaron las bases para otras ideas más factibles.