Relleno de cojín en un tubo

Un experimento expansivo

En este vídeo, Gillis Lundgren aporta entusiasmo y hace una demostración práctica. Su amigo y compañero Ingvar Kamprad se muestra más escéptico, aunque mantiene la esperanza respecto a la posibilidad de ahorrar millones en costes de transporte.

En la década de 1980, el diseñador Gillis Lundgren tuvo una ingeniosa idea para ahorrar espacio y costes al transportar cojines. En colaboración con químicos, IKEA desarrollaría un nuevo tipo de material de aislamiento expansivo que podía aumentar rápidamente hasta 35 veces su tamaño original. Esto permitiría a los clientes rellenar todo, desde cojines decorativos hasta cojines de sofá, con un mullido acolchado.

 

Se convirtió en uno de los muchos experimentos atrevidos que no tuvieron éxito en la práctica, pero que tal vez sentaron las bases para otras ideas más factibles.

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